Un Innsbruck muy romántico

 

 

El Krampus

Se cuenta que en la Navidad, los niños buenos reciben regalos de San Nicolás, mientras que los malos y desobedientes, reciben la visita del Krampus, una especie de demonio que vive bajo la tierra (como Satán). Hay quien lo llama también Ruprecht, Pelzebock o Schmtzli. La leyenda dice que tiene más de diez mil años y tuvo su nacimiento en alguna aldea alpina de la zona de Tirol.

El Krampus, suele aparecer por la tarde, el 5 o el 6 de diciembre y pasea por las calles, espiando a los niños, mientras hace sonar unas campanas y cadenas oxidadas. Desde ese día, se pasa dos semanas merodeando el lugar. Tiene grandes cuernos, la lengua roja, las patas de un fauno y lleva una cesta a la espalda, para meter allí a los niños que han sido malos. Aunque también hay quien dice que tiene el aspecto de un viejo ermitaño, con larga barba y el pelo canoso.

La gran fiesta que se celebra el día 6 de diciembre, San Nicolás, en Austria, concretamente en Innsbruck, también se llama Krampusnacht o noche del Krampus. Los adultos se disfrazan y se reúnen en lo que llaman “la carrera del Krampus” y llevan antorchas por las calles, con ramas secas y máscaras para asustar a los malos espíritus. Hacen ruido y así evitan que el Krampus venga de verdad. Aunque es sólo una leyenda, sí es cierto que la celebración de esta fiesta es una de las tradiciones más divertidas del país.

 

 

 

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: Paloma Gil/ Fotos: Alberto Peral

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