Los Alpes franceses para los niños

 

 

La zona que comprende los Alpes franceses, Savoie Mont-Blanc, ofrece un sinfín de posibilidades para todos los gustos. Especialmente en invierno, cuando el deporte blanco es el rey, pero qué pasa cuando no hay nieve, ¿qué se puede hacer para disfrutar con los pequeños de la casa? Hay muchas rutas y todos los pueblecitos que rodean el lago Leman merecen una visita, pero hagamos una breve selección señalando sólo algunos de los más atractivos.

Comencemos la visita en Thonon y en Evian-le Bain. Son dos ciudades balneario, a orillas del lago y las vistas desde el mismo son de cuento de hadas. De hecho, para los mitómanos, desde Thonon se pueden observar las montañas que aparecen en la etiqueta de las botellas de agua Evian.

 

 

 

 

Una villa deliciosa y que enamorará a los niños, es Yvoire. Serán príncipes y princesas inmersos en un escenario medieval por el que podrán correr sin peligro, ya que es peatonal. Además, tengo que recomendar muy especialmente el Jardín de los Cinco Sentidos. El huerto del palacio, convertido en uno de los más encantadores jardines botánicos que he visto. No sólo es un espacio hermoso, sino interactivo y ayudará a los chicos a interesarse y conocer mejor el mundo natural.

Nadie puede perderse la visita a Châtel. La maravillosa oportunidad de practicar todo tipo de deportes. Kart para niños, trineos de verano, patinetes, bicicletas de montaña con circuitos para diferentes edades y niveles y, por último, esto sí para los mayores… el Fantasticable. Una tirolina de más de 2 kilómetros que atraviesa el valle y te lleva volando a casi 100Km/h. entre montañas. Creo que la palabra es: Inconmensurable. Y lo recomiendo absolutamente.

Hay otros puntos divertidos, como Grenoble, con su teleférico urbano, que lleva hasta el mirador de la Bastille. Annecy o “la pequeña Venecia de la Saboya”, mucho más limpia y coqueta que la original. Allí se puede recorrer el barrio antiguo y sus diversas rutas temáticas: la curiosa, la romántica, la pícara… Un poco más al sur, Chambéry , con el lago natural más grande del país y por el que se puede hacer un crucero, por ejemplo, hasta la necrópolis de Saboya, Hautecombe . O también se puede coger el pequeño tren rojo, uno de los favoritos de los niños, hasta Montenvers y el Mar de Glace. La pendiente es tremenda, pero a los peques les encanta.

También están los parques naturales de la zona, como Ecrins, La Vanoise y Vercors , son un paraíso para los pequeños. Especialmente para hacer excursiones a pie y con guías de alta montaña. O bien, navegar por los ríos Ródano e Isère , donde además, si se viaja con chavales de más de 10 años, se puede practicar kayak o rafting.

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: PALOMA GIL

Fotos: ALBERTO PERAL y ONT FRANCIA

Otros links

www.revista80dias.es

www.savoie-mont-blanc.com

www.rhonealpes-tourisme.com