Salzburgo, con estilo austríaco

 

 

En Salzburgo hay cientos de cosas que hacer y visitar. Hay numerosas rutas que recorren la ciudad, los alrededores, una que sigue el compás de la película de Sonrisas y lágrimas y que mezcla ciudad y campo, otra es la ruta de Mozart, otra, quizá la mejor, es la de la cerveza… y una muy divertida, la ruta nocturna, en la que hay incluidas algunas puestas en escena en las que participan guías y ciudadanos disfrazados de época…

Comencemos por la ciudad. La fortaleza Hohenwerfen , un auténtico viaje en el tiempo hacia la Edad Media y la vista desde allí es impresionante. Se puede subir en funicular o andando, cada uno sabrá medir sus fuerzas. Dar un paseo por el casco antiguo, Mozartplatz y Residenzplatz , tan tradicionales. La abadía de San Pedro , la iglesia de estilo rococó, que fue donde Mozart

 

 

 

 

 

 

estrenó la “Misa en Do Menor”. También hay que curiosear la casa natal de Mozart , un edificio amarillo con las letras muy grandes o bien, la residencia de Mozart , aunque sólo sea por fuera.

La fabulosa catedral no se nos puede olvidar. Comenzada a construir en el año 767 y hasta 1959 ha sufrido numerosos incendios, destrucciones, reconstrucciones y rehabilitaciones. Al parecer, fue oficialmente inaugurada en 1628, tras la Guerra de los Treinta Años, que apenas afectó a Salzburgo gracias a la habilidad diplomática de sus dirigentes, por lo que la fiesta de inauguración fue la más grande y sonada de ese siglo.

Si hay suficiente tiempo, el Museo de Salzburgo tiene muy buena fama. Al igual que el Museo de Arte Moderno Mönschberg . Desde luego, no hay que dejar de lado el fantástico Palacio Mirabell y sus hermosísimos jardines, todo un símbolo de la ciudad. Se comenzó a construir en 1606 y en un principio se llamaba Palacio Altenau, cuando lo mandó construir el príncipe-arzobispo Von Raitenau, para su amante oficial, Salomé Alt. Su sucesor, el príncipe-arzobispo Markus Sittikus, quiso borrar todo vestigio de su antecesor y no dejó ni el nombre.

A las afueras de la ciudad, a unos pocos kilómetros, están el palacio de Hellbrun, una auténtica maravilla, si se viaja con niños y es verano… no os podéis perder los juegos de agua. Es divertidísimo!!

Salzkammergut, recorre una zona entre lagos y montañas, atravesando los principales pueblecitos hasta St. Wolfgang, además en verano se puede hacer en barco. Otra excursión es las cuevas de hielo que pasa por el valle de Salzach hacia Werfen. La vista es espectacular y las cuevas son únicas, la temperatura media, en verano, va de -17ºC hasta 0ºC, así que hay que coger algo de abrigo. Las minas de sal son otra opción muy interesante, pues se trata de las más antiguas del mundo, en cuyo camino hay que pasar por Durrnberg , una aldea celta reconstruida que da una idea muy acertada de la vida de estas tribus  hace 2.500 años en la región. A través de los túneles, un minero acompaña al grupo durante la visita para conocer la extracción del “oro blanco”.

Por último, una excursión un poco  más larga, es la de Obersalzberg (en Alemania) saliendo de Salzburgo, para conocer la zona en la Hitler solía vivir, para subir más tarde, al llamado “ nido del Águila” , donde Hitler hacía sus reuniones y desde donde se disfruta de unas vistas soberbias. Tampoco hay que perderse los festivales de la ciudad . Son el paraíso para los melómanos.

También, muy cerca de la ciudad está el famoso Hänger 7 . Hogar y sede de los aparatos del equipo Red Bull, tanto de Fórmula 1 como de aviación. El edificio es sublime y la muestra del interior… espectacular.

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: PALOMA GIL

Fotos: ALBERTO PERAL

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