Salzburgo, con estilo austríaco

 

 

La leyenda de las siete cruces

En el cementerio de san Pedro, en Salzburgo, hay una tumba con siete cruces, que según cuenta la leyenda pertenece a un asesino y a sus 6 víctimas. Parece que se trataba de un constructor masón llamado Sebastián Stumpfegger, que fue matando a todas sus esposas. Lo cierto es que a la gente le extrañaba que cada vez que se moría su mujer, él volvía a casarse, pero nunca se había encontrado ninguna evidencia de que las muertes no fueran naturales.

Pero la solución la encontró la séptima esposa. Porque logró escapar y contó que él, las ataba y las vendada todo el cuerpo, excepto las plantas de los pies. Después les hacía cosquillas hasta que morían de risa.

 

 

 

 

 

 

 

Lo cierto, es que Stumpfergger fue famoso por la construcción de la Kollegienkirche en Salzburgo y el Dreifaltigkeitssäule de Linz, además tuvo 21 hijos con sus 7 esposas, pero sólo se le recuerda por esta leyenda.

Salzburgo Stierwascher

Durante las revueltas campesinas de 1525, la ciudad quedó sitiada. Cuando empezaba a escasear la comida, los salzburgueses tuvieron una idea. Aún les quedaba un toro pardo. Lo pasearon y lo exhibieron para que el enemigo lo viese, después lo pintaron de blanco con manchas negras e hicieron lo mismo, al día siguiente, lo lavaron y lo pintaron de negro, al siguiente de marrón claro… hasta que el enemigo pensó que la gente de la ciudad estaba mandando un ternero cada día y dándose un festín, de manera que el sitio no tenía sentido y se retiraron. Desde entonces a los salzburgueses, se les llama cariñosamente, stierwascher, algo así como “lavadores de toros”.

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: PALOMA GIL

Fotos: ALBERTO PERAL

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