A Eslovenia puedes ir con tu perro

 

 

En pleno corazón de Europa, entre Austria, Italia, Hungría y Croacia, hay un pequeño paraíso desconocido para la mayoría de los viajeros. Formaba parte de la antigua Yugoslavia y actualmente es una república en pleno desarrollo turístico, por lo que, al menos de momento no es un destino masificado: se trata de Eslovenia.

Es un país muy pequeño, pero ofrece grandes contrastes. Al norte está teñido de verde y sus montañas no son sólo hermosas, sino también famosas y conocidas por los practicantes del deporte blanco. Al sur, tiene un aspecto veneciano decadente y bohemio. Las tierras centrales, como las ciudades de Ljubljana y Maribor bullen con entusiasmo, culturalmente por supuesto, pero también con el aire de un lugar que parece despertarse de un gran letargo y quiere ponerse al día en unos minutos. Es sobrecogedor.

Sí, Eslovenia quiere formar parte del mapa preferido del turismo, pero no está dispuesta a ceder ni un ápice de su cultura, sus tradiciones o las buenas costumbres que harán que uno se enamore nada más poner el pie allí. Una de esas buenas costumbres es su educación. Exquisita en cuando tanto en el estudio como en el trato con sus vecinos y visitantes. Circula por ahí un estudio que la sitúa en el primer puesto europeo en cuanto a seguridad se refiere. Los eslovenos no cogerán algo ajeno a no ser que sea para llevarlo a comisaria o devolvérselo a su dueño.

Su buena educación se hace patente en todo momento y su buena disposición puede llegar a impresionar a cualquiera. De hecho, están tan hechos a que todo vaya bien, que tienen una costumbre que antes o después aprenderemos en los demás países. Y es que Eslovenia es un paraíso para aquellos que quieran hacer unas vacaciones con la tropa al completo, es decir, con el perro y todo. Nuestro querido amigo es bienvenido en casi cualquier establecimiento o local y, en la mayoría de ellos, se encontrará con un plato de agua, un poco de comida y un silloncito de mimbre para que pueda disfrutar del rato sabiendo que es uno más de la familia.

 

 

 

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: PALOMA GIL

Fotos: ALBERTO PERAL

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