Conocer Madrid en moto

 

 

La gastronomía de la ruta es muy variada, pero destacan las comidas hipercalóricas de "chuparse los dedos", perfectas para días de rutas y concentración, vino y risas.

Carnes aparte, destacan, por un lado, los judiones de la granja, que son de tal calibre que sorprende lo tierna y sabrosas que son. Por otro, merece la pena parar en Monasterio de El Paular a comprar mermelada (aunque es del monasterio de Santa María de la Huerta) y sobre, todo, quesos, que pueden ser tiernos, semicurados y curados. También tienen un cotizado licor benedictino. En San Lorenzo de El Escorial podemos comer buenos caracoles y tortillas de patatas, así como callos y sopas de ajo. Entre los pescados destacan bacalao y besugo.

Pero el plato fuerte en la mayoría de restaurantes de la región son las carnes. En la vertiente segoviana son muy típicos los asados, destacando el lechazo asado y el cochinillo. Podemos comer en restaurantes de todos los pueblos por los que vamos a rodar, y es fácil hacer una buena elección. Su cercanía a Madrid, hace que sean frecuentados al año por miles de personas que buscan huir los fines de semana de la capital. En la vertiente madrileña, además de encontrar derivados del cordero y del cerdo, también es muy típica la ternera, y en esta región, especialmente la criada en la provincia de Ávila. También en este caso es fácil hacer una buena elección, pero deberemos prestar más atención al precio.

En lo referente a los postres podemos comer en esta región la Torta de Valsaín, que es como un bizcocho aplanado relleno de anises y recubierta de azúcar, ponche segoviano y las rosquillas segovianas. En la vertiente madrileña encontraremos postres principalmente a base de leche, algunas en temporada, como torrijas, natillas, rosquillas, bizcochos borrachos y picatostes.

 

 

DATOS DE INTERÉS

 

Texto y fotos: ALBERTO PERAL

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