Conocer Madrid en moto

 

 

La pastora de la Laguna de Peñalara.

Dicen que un día, una pastora que llevaba a sus animales por estos prados los acercó a la laguna para que bebieran, pero uno de sus corderos se adentró demasiado y empezó a ahogarse. Ella se lanzó al agua para salvarlo, pero también se ahogó. Y ahora, en el Día de Difuntos, emerge su figura de la laguna, para advertir que tengan cuidado los que se acerquen a ella.

La mujer muerta.

Desde el palacio de Riofrío, se puede observar que las montañas (La

 

 

 

 

 

 

 

Pinareja, Peña del Oso y Pico de Paspán)tienen una forma caprichosa que desde esa perspectiva puede parecer una mujer tumbada, boca arriba. Cuenta la leyenda, una de ellas, que dos pastores pretendías el amor de una doncella de la región. Su pretensión los llevó a pelearse, y uno de ellos mató al otro. La doncella, al enterarse, se suicidó en el lugar, y la tierra tembló y se formó tan curiosa silueta.

El Perro negro de El Escorial.

Cuentan que durante la construcción del monasterio, un perro negro atemorizaba a los albañiles. Una vez terminada la construcción, al que atemorizaba era al propio Felipe II, que en sus últimos días, gritaba a cuantos le escuchaban que oía los aullidos de un perro y le veía pasar, siempre entre sombras, por las estancias del palacio.

El fantasma de la iglesia de Robledo de Chavela.

Durante mucho tiempo, los habitantes de este pueblo creyeron que había un fantasma en la iglesia, porque al subir por una calle lateral que la circundaba, oían una respiración que salía de entre los muros, cerca de los recovecos de su fachada. Actualmente, dicen que el ruido era producido por una lechuza, que revoloteaba por las noches por esta calle, cerca del alero de la iglesia.

DATOS DE INTERÉS

 

Texto y fotos: ALBERTO PERAL

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